| 1. | Alcalá de Henares, mucho te precias y poco vales; si no por una calle que hay en ti, no valieras un maravedí | |
| 2. | Alcalde corajoso es éste, que a todas las damas prende | O trocado: Corajoso alcalde es éste. |
| 3. | Alcalde de aldea, el que lo quiere, ése lo sea | |
| 4. | Alcalde de aldea, séase quien quiera | |
| 5. | Alcalde de Moscas | Por alcalde resuelto, que no admite apelación; quedó porque un alcalde de un lugar de León, llamado Moscas, sentenció a unos ladrones a ahorcar, y lo ejecutó no obstante que apelaron. |
| 6. | Alcalde de vara en cinta es el ejecutor que va por los lugares con una varilla chica oculta, y podía ser el recuero, que de ordinario lleva la vara en el cinto | |
| 7. | Alcalde de vara en cinta y mujer de poco importa, no hay que fiar de ellos cosa | |
| 8. | Alcalde sin embargo | Un alcalde sentenció a muerte a uno; el reo apeló de la sentencia, y notificando al alcalde la ejecución, dijo: Ejecútese sin embargo; y se ejecutó. Los parientes del muerto se querellaron del alcalde en Granada, y le hicieron ir y venir y gastar, hasta que le empobrecieron, y el caso fue muy sonado, y le llamaron el alcalde sin embargo, y quedó por refrán en casos de resolución y fuerza de jueces que no admiten réplica. |
| 9. | Alcalde, ¿demandóme aquí alguno? | |
| 10. | Alcalde, ¿llamóme aquí alguien? | Del que se va a la ocasión de cárcel y se mete en barajas. |
| 11. | Alcanza, quien no cansa | Entiende: quien no se cansa, alcanza lo que pretende. |
| 12. | Alcanzado de cuenta | Alcanzado en algo anda, está alcanzado. |
| 13. | Alcanzar a la cara | Sinónimo(s): alcánzase a la cara. |
| 14. | Alcanzar de cuenta | En dineros o en saber, que el que más sabe alcanza al otro de cuenta. |
| 15. | Alcanzar por pies | Corriendo tras el que huye. |
| 16. | Alcaraván zancudo, da consejo y para sí no tiene ninguno | El cuento es que una paloma tenía su nido en un árbol; la vulpeja amenazóla que la comería si no la daba parte de sus hijos; la paloma, de miedo, dábaselos. El alcaraván, compadeciéndose de la paloma, diola consejo que no la diese nada, que el árbol era alto y no podía subir la vulpeja, y así no la dio nada desde adelante y dijo la causa por qué. Preguntó la vulpeja quién la había dado aquel consejo. Respondió que el alcaraván. Después, trabando plática la vulpeja con el alcaraván, alabóle de sabio en la gobernación de su vida, y entre otras cosas, preguntóle qué hacía cuando quería dormir; respondió el alcaraván que metía la cabeza debajo de las alas, y diciendo y haciendo metióla entonces; arremetió la vulpeja contra el alcaraván y comiósele, y así hizo verdadera la sentencia de Eurípides, poeta griego: Reniego del sabio que para sí no es sabio . |
| 17. | Alcaraván zancudo, para otros consejo y para sí ninguno | |
| 18. | Alcaraz, cabo de vientos | Dícese porque en los términos de Alcaraz hacen diferentes efectos los vientos solano y ábrego, que desde Sevilla hasta ellos, por mayor parte soplando ábrego hay lluvia, y de ahí a Cartagena causa serenidad; y solano, desde Cartagena hasta el campo de Montiel, es viento de salud y trae aguas, y de allí a Sevilla es pestilente para la salud y frutos. |