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Jerónimo Martín Caro y Cejudo, Refranes y modos de hablar castellanos, edición de Fernando Martínez de Carnero
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1. Decidle, que también corta mi espada
Úsase de este modo de hablar para rebatir los fieros de alguno. «Et meum telum cuspidem habet acuminatam». Erasm. ex Homero dicente:
«Telum quando meum, quoque cuspide acuta est».
El mismo Erasmo en el adagio, «Qui paratus ad resistendum», cita también de Homero estos versos:
«Et mihi sunt hastæ teretes, clypeique rotundi,
Tum galeæ, tum thoraces procul igne micantes.
» Y Ovidio dice también:
«Et mihi sunt vires, et mea tela nocent».
Fuente: Erasmo, 188, 2783., Homero, Ilíada 20, 437 y 13, 264-265., Ovidio, Heroides 16, 354; cfr. Virgilio, Eneida 12, 51, Nota: Caro depende principalmente de Erasmo, Adagia 188 (I, ii, 88), «Et meum telum cuspidem habet acuminatam». Erasmo toma el adagio de Homero, Ilíada 20, 437, palabras de Héctor a Aquiles («ἐπεὶ ἦ καὶ ἐμὸν βέλος ὀξὺ πάροιθεν»), y lo aplica a quien, aun reconociéndose inferior a su adversario, advierte que también dispone de medios para dañarlo. De Erasmo procede asimismo la traducción latina «Telum quando meum quoque cuspide acuta est»; quando, con valor causal, pertenece a la fuente erasmiana y no debe enmendarse. Caro añade un segundo paralelo tomado expresamente de Erasmo, Adagia 2783 (III, viii, 83), «Qui paratus ad resistendum»: Homero, Ilíada 13, 264-265, palabras de Idomeneo a Meríones. Los versos latinos «Et mihi sunt hastae teretes, clypeique rotundi / Tum galeae, tum thoraces procul igne micantes» son también traducción de Erasmo, no cita latina antigua., La cita final «Et mihi sunt vires, et mea tela nocent» corresponde literalmente a Ovidio, Heroides 16, 354 (con distinta numeración de la epístola en algunas ediciones antiguas), pero Caro la toma probablemente del propio adagio 188, donde Erasmo la cita como paralelo del verso homérico. En ese mismo lugar Erasmo aduce también Virgilio, Eneida 12, 51, «Et nostro sequitur de vulnere sanguis», paralelo que Caro omite. La entrada muestra, por lo tanto, un procedimiento de selección y recombinación de materiales erasmianos semánticamente afines.
2. Decir mentira para sacar verdad
«Salem, et fabam», subaudi, «proposuerunt». Diogenian. Dícese de los que fingen saber alguna cosa que ignoran. Nació el adagio de la costumbre que tenían antiguamente los adivinos de poner sal y habas para adivinar. Dícese también: «Qui circa salem, et fabam». Plutarch.
Fuente: Erasmo, 2420 y 12., Diogeniano 1, 50; cfr. Zenobio 1, 25; Apostolio 2, 41., Plutarco, Quaestiones convivales 4, 1 (Mor. 663F) y 5, 10 (Mor. 684E–F)., Nota: Caro depende directamente de Erasmo, Adagia 2420 (III, v, 20), «Salem et fabam», del que reproduce el lema, el suplemento proposuerunt, la atribución a Diogeniano, la aplicación a quienes fingen saber lo que ignoran y la explicación del origen del proverbio en la práctica adivinatoria de disponer sal y habas. La fuente paremiográfica antigua es Diogeniano 1, 50 (ἅλα καὶ κύαμον). , La adición «Dícese también: «Qui circa salem et fabam». Plutarch.» procede del adagio 12 (I, i, 12) de Erasmo, que recoge nuevamente la misma tradición. La atribución escueta a Plutarco es imprecisa: Erasmo atribuye a Diogeniano y a otros paremiógrafos la forma con fabam y su aplicación a quienes aparentan saber lo que ignoran, mientras que cita Plutarco, Quaestiones convivales 4, 1 (Mor. 663F) y 5, 10 (Mor. 684E–F), señalando que en su texto aparecía cuminum ‘comino’ en lugar de ‘haba’. Además, el contexto plutarqueo atribuye a la expresión un sentido diferente, relacionado con la intimidad entre amigos capaces de compartir una comida frugal. Caro parece haber condensado la discusión de Erasmo convirtiendo la referencia plutarquea en una atribución directa del lema. La equivalencia con «Decir mentira para sacar verdad» es funcional más que estricta: el refrán castellano alude a fingir conocimiento o formular algo falso con objeto de provocar la revelación de la verdad, mientras que la explicación de Diogeniano se limita a la simulación de saber aquello que se ignora.
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