«Probatio dilectionis exhibitio est operis». D. Greogor. Véase: Obras son, etc.
Fuente: Gregorio Magno, Homiliae in Evangelia, libro II, homilía 30, § 1,
Nota: La sentencia procede de Gregorio Magno, Homiliae in Evangelia, II, 30, 1: «Probatio ergo dilectionis, exhibitio est operis», con omisión de la partícula ilativa ergo. En su contexto, el cumplimiento de los mandamientos constituye la prueba del amor a Dios; Caro emplea esta formulación como concordancia del refrán sobre la manifestación del amor y de la fe mediante las obras. La remisión conduce a «Obras son amores, que no buenas razones», donde se repite la cita con la indicación «D. Gregor. in Homil.» y se amplían las concordancias sobre la oposición entre palabras y hechos. La misma sentencia figura asimismo en «Si bien me quieres Juan, tus obras me lo dirán». La atribución «D. Greogor.» de 1792 es errata por «D. Gregor.», lectura correcta de 1675.