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Jerónimo Martín Caro y Cejudo, Refranes y modos de hablar castellanos, edición de Fernando Martínez de Carnero
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1. Echamos en la calle aquella buena obra
Dícese cuando se empleó mal el beneficio que hicimos. «Oresii pallium texere». Aristóphanes. Orestes perdió el juicio, y con la locura hizo pedazos los vestidos ; y así se dice este adagio del que hace algún presence y beneficio al que usa mal de él, y no le estima. Dice Ennio de las buenas obras mal empleadas, y hechas a quien no las merece, ni estima. «Bene facta, male locata, male facta arbitror».
Fuente: Erasmo, 3048.,
Aristófanes, Aves, 712.,
Cicerón, De officiis, 2, 18, 62 (Ennio, fragmento de tragedia incierta; Scaenica 409 Vahlen). Cfr. Erasmo, 669 y 2107.,
Nota: Caro depende directamente de Erasmo 3048 para «Oresti pallium texere» y su explicación. Erasmo añade después que el Orestes del pasaje aristofánico era en realidad un ladrón de mantos que fingía locura, precisión que Caro omite. La sentencia de Ennio, conservada por Cicerón, De officiis 2, 18, 62, pudo llegar también a Caro por mediación erasmiana. La edición de 1792 lee por error «Oresii» en lugar de «Oresti», borroso, aunque legible, en la edición de 1675.
2. Echar algo en olvido
O: Echarlo en las espaldas. «Ventis tradere». Erasm. idest, «Oblivisci, atque ex animo ejicere». Virgilio dice: «Partim mente dedit, partim volucres discerpsit in auras». Y Horacio en las Odas: «Tristitiam, et metus. Tradam protervis in mare. Creticum portare ventis».
Sinónimo(s): Echarlo en las espaldas
Fuente:
Erasmo, 2346.,
Virgilio, Aeneis, 11, 794-795.,
Horacio, Carmina, 1, 26, 1-3. Cfr. Servio, In Aeneidem, 10, 652.,
Nota: Toda la documentación procede directamente de Erasmo 2346, «Ventis tradere»: Caro reproduce literalmente su definición, «oblivisci atque ex animo ejicere», y conserva después las mismas citas de Virgilio y Horacio en el mismo orden. Erasmo, a su vez, señala apoyándose en Servio que la expresión tiene carácter proverbial.
3. Echar el resto en algún negocio
«Profundere vires». Cic. lib. I. Ad .Artic. vel «Virtutem omnem explica». Homer.
Fuente: Cicerón, Epistulae ad Atticum, 1, 18, 2.,
Erasmo, 4028.,
Homero, Ilíada, 22, 268; cfr. Cicerón, Epistulae ad Atticum, 1, 15.,
Nota: «Profundere vires» abrevia el ciceroniano «omnes profudi vires animi atque ingenii mei». La segunda concordancia procede de Erasmo 4028, «Virtutem omnem explica», que parte de un verso homérico citado en griego por Cicerón, Ad Atticum 1, 15: παντοίης ἀρετῆς μιμνήσκεο (Homero, Ilíada 22, 268). Por tanto, el latín «Virtutem omnem explica» no es cita literal de Homero, sino lema o formulación de Erasmo, quien lo explica precisamente como «expedi omnes vires omnesque ingenii nervos». El texto de Cicerón confirma tanto «omnes profudi vires animi atque ingenii mei» en 1, 18, 2 como la cita homérica en 1, 15. El verso homérico corresponde a Ilíada 22, 268.
4. Echar el sello
«Circulum absolvere». Erasm. Significa acabar, y perfeccionar una cosa, y dejarla de suerte, que (como dicen) no le falte hevilleta. Tómase la metáfora de la figura circular que los matemáticos tienen por perfectísima, vel «Colophonem addidit». Diog. Dícese este adagio cuando se pone fin a alguna cosa, o cuando en algún negocio se añade algo, y se toma algún medio, con el cual no puede dejar de acabarse. Tomóse el adagio de los colofonios, los cuales (según cuenta Estrabón) fueron tan valientes e insignes soldados de a caballo, que en cualquiera parte que se traía guerra, si pedían socorro a la caballería de los colofonios, luego con su ayuda se acavaba la guerra, y alcanzaba la victoria. Véase: Ya no le falta hebilleta.
Fuente: Erasmo, 1586, 1245.,
Diogeniano, Paroemiae, 8, 36.,
Estrabón, Geographica, 14, 1, 28.,
Nota: «Circulum absolvere» reproduce Erasmo 1586, del que Caro toma también la explicación de la perfección del círculo entre los matemáticos. «Colophonem addidit» y toda su glosa dependen de Erasmo 1245: de allí proceden tanto la atribución a Diogeniano como la noticia de Estrabón sobre la caballería de Colofón, cuya intervención decidía guerras difíciles de concluir. Estrabón confirma expresamente ese origen en Geographica 14, 1, 28. El proverbio griego Τὸν Κολοφῶνα ἐπέθηκεν se conserva asimismo en Diogeniano 8, 36.
5. Echar la soga tras el caldero
«Una cum canistro». Zenodot. Dícese contra los que desordenadamente gastan, y se comen su hacienda. Los antiguos acostumbraban a llevar la comida en canastillos, de donde nació el adagio, vel «Perdere naulum». Erasm. ex Juven. dicente, Sat. 8.
«Iamque tace furor est post omnia perdere naulum».
Dicese contra el que habiendo perdido muchos bienes, quiere perder también los que le quedan. Tómase la metáfora de los mercaderes y tratantes que navegan. Véase: Allá va la soga, etc.
Fuente: Erasmo, 1088.,
Zenódoto, apud Erasmo; cfr. Dídimo y Platón cómico, Grypes, fr. incerto. Erasmo, 2476.,
Juvenal, Saturae, 8, 95-97.,
Nota: «Una cum canistro» abrevia el lema erasmiano «Una cum ipso canistro»; Caro reproduce además casi literalmente su explicación sobre quienes dilapidan su hacienda y sobre la antigua costumbre de llevar la comida en canastillos. Erasmo atribuye esta noticia a Dídimo y cita, a través de Zenódoto, un verso de Platón cómico. La segunda concordancia depende igualmente de Erasmo 2476, «Perdere naulum», que cita Juvenal y explica el proverbio —siguiendo a Domizio Calderino— como aplicado a quien, después de haber perdido mucho, quiere perder también lo poco que le queda.
6. Echar los viejos a la cárcava
Esto es parecer, y dicho de los mozos. «Anus veluit equus profundam habebis fossam». Plut. Dícese de los que son despreciados y abatidos, como totalmente inútiles, cuales son los viejos, vel «Sexagenarios de ponte dejicere». Macrobius. Concuerda con esto lo que dice Ovidio en los Fastos:
«Pars putat, ut juvenes ferrent sufragia soli,
Pontibus infirmos præcipitasse senes».
Fuente: Erasmo, 1713.,
Apostolio, Collectio paroemiarum, 5, 61.,
Erasmo, 437.,
Macrobio, Saturnalia, 1, 5, 10.,
Ovidio, Fasti, 5, 633-634.,
Nota: «Anus velut equus profundam habebis fossam» y su explicación proceden directamente de Erasmo 1713, que aplica el proverbio a quienes son rechazados como totalmente inútiles. La atribución de Caro a Plutarco no se encuentra en Erasmo ni ha podido verificarse; el proverbio griego exacto está documentado en Apostolio 5, 61. Plutarco transmite, en cambio, el proverbio relacionado ἵππου γῆρας («vejez de caballo»), por lo que podría haber una confusión de atribuciones. La edición de 1675 presenta «deijcere», corregido en 1792 a «dejicere», conforme a Erasmo.
7. Echarlo a perros
Significa, que no pretendimos sino la destrucción en lo que hicimos. «Fontibus apros, floribus astrum», subaudiendum, «immisi», Erasm. ex Virgilio dicente, Eglog. 2.
«E heu quid volui misero mihi? Floribus Austrum
Perditus, e liquidis immisi fontibus apros».
Véase: A buen santo, etc.
Fuente: Erasmo, 2572.,
Virgilio, Eclogae, 2, 58-59.,
Nota: Caro reproduce el lema erasmiano «Fontibus apros, floribus austrum» y la cita virgiliana que lo sustenta. Erasmo explica que se aplica a quien procura o desea aquello que ha de resultar perjudicial («ubi quis optat nocitura»), sentido que Caro adapta a «no pretendimos sino la destrucción». La remisión a «A buen santo lo encomendáis» reutiliza exactamente la misma concordancia dentro del campo semántico de confiar algo a quien lo destruirá.
8. Échate a enfermar, verás quién te quiere bien, y quien te quiere mal
«Frater in augustiis comprobatur». Proverb. Salom. cap. 17. vel «Periculum probat amicum».
Fuente: Erasmo, 3405.,
Proverbios, 17, 17.,
Nota: «Frater in angustiis comprobatur» reproduce la segunda parte de Proverbios 17, 17, citada literalmente por Erasmo 3405, «Amicus certus in re incerta cernitur». La concordancia «Periculum probat amicum», que Caro repite también en «En el peligro se conoce el amigo», no aparece con esa formulación en Erasmo y no se ha identificado por ahora una fuente antigua precisa; parece una formulación proverbial latina del mismo concepto.
9. Echóse en el regazo de la misericordia
«In tergore bovis desedit». Lucian. id est, «Supplex implorat auxilia». Nació este adagio de la costumbre que tenían los escitas, que era ésta: si alguno estaba ofendido e injuriado, y no podía vengarse, sacrificaba un buey, y cocía sus carnes, cortadas y divididas en partes muy menudas, y luego se sentaba en la piel tendida en tierra, y éste era un genero muy grande, y obligatorio de suplicar, y pedir auxilio. Y cualquiera que quería favorecerle, gustando una porción de aquellas carnes, y poniendo el pie derecho sobre la piel, prometía que le había de ayudar, y socorrer cuanto alcanzaran sus fuerzas.
Fuente: Erasmo, 2399.,
Luciano, Toxaris o la amistad, 48.,
Nota: Caro reproduce casi literalmente Erasmo 2399, tanto el lema «In tergore bovis desedit», con la glosa «Supplex implorat auxilia», como la explicación de la costumbre escita; se trata de la formulación proverbial de Erasmo, no una cita literal de Luciano. La fuente antigua indicada por Erasmo, Toxaris 48, describe cómo quien había sufrido una ofensa y necesitaba ayuda sacrificaba un buey, se sentaba sobre su piel y recibía el compromiso de quienes, tras comer de la carne y poner el pie derecho sobre el cuero, prometían auxiliarlo.
10. Edificar sobre arena
Decimos esto del que trabaja en vano en algún negocio, por ser el arena inconstantísima para el edificio. «In arena ædificas». Erasm. vel «Penelopes telam [re]texere». Ídem ex Homer. Dicen que Penelope, mujer que fue de Ulyses, burló a los que pretendían casarse con ella, prometiéndoles que se casaría con ellos en acabando de tejer una tela que tenía entre manos; más ella todo cuanto tejía de día, deshacía de noche, y así nunca se cumplía la condición puesta. Véase: Gastar almacén. Y: Trabajar en vano.
Fuente: Erasmo, 357; cfr. Mateo 7, 26-27.,
Erasmo, 342; Homero, Odisea, 2, 104-105 (contexto: 2, 93-110).,
Nota: Caro sigue a Erasmo 357 para «In harena aedificas», aplicado al trabajo inútil por falta de fundamento; Erasmo señala además la afinidad con la parábola evangélica de la casa edificada sobre arena. La segunda concordancia y toda la explicación de Penélope resumen Erasmo 342, tomado de Homero. Hay que notar que el lema erasmiano es «Penelopes telam retexere», «destejer la tela de Penélope», mientras Caro imprime «texere» tanto en 1675 como en 1792.
11. El abad donde canta, de ahí yanta
«Qui altario ministrant, de altario participantur». D. Hieronym. Ad Pammachium ex D. Paulo dicente in prima epistola ad Corintios, cap. 9. «Nescitis quoniam, qui in sacrario operantur, quæ de sacrario sunt edunt? Et qui altari deserviunt, cum altari participant», vel «Non alligabis os bovi trituranti». Ídem D. Paulus ibídem, et ad Timotheum epist. 1. cap. 5. ex Deuteronomio, cap. 25. ubi dicitur: «Non ligabis os bovis terentis in area fruges tuas, vel Dignus est operarius mercede sua». Ídem Paulus in eadem epístola ad Timotheum, et eodem capite vel
«Ecce laboravi, da præmia iusta labori:
Legitimus propria quæstus ab arte venit».
Ferdinand. Benevent.
Fuente: Jerónimo, Epistula 66, 8, Ad Pammachium de dormitione Paulinae; 1 Corintios 9, 9 y 13; 1 Timoteo 5, 18.,
Deuteronomio 25, 4.,
Fernando de Arce, Adagios y fábulas, ed. Antonio Serrano Cueto, p. 92, XXX.,
Nota: Las tres concordancias bíblicas aparecen reunidas ya en Jerónimo, Epistula 66, 8: «Bovi trituranti os non alligabis», «Dignus est operarius mercede sua» y «Qui altario ministrant, de altario participantur». Caro desarrolla después sus loci bíblicos: 1 Cor 9, 13 reproduce el pasaje sobre quienes sirven al altar; «Non alligabis os bovi trituranti» aparece en 1 Cor 9, 9 y 1 Tim 5, 18 y remite a Dt 25, 4. El dístico final procede directamente de Fernando de Arce, como confirma la atribución «Ferdinand. Benevent.». Caro imprime en 1675 «da praemia iuxta labori», lectura conservada por 1792. Gramaticalmente se esperaría «da praemia iusta labori» («da al trabajo la justa recompensa»); iuxta exigiría normalmente laborem. Arce ofrece «iusta», por lo que al tratarse de una corrupción segura de Caro ha sido enmendada.
12. El alma tenga barbas
Un cuerdo eunuco, a quien daban en cara que no tenía barbas, dijo esto, significando con este dicho, que no se ha de procurar tanto el ornato del cuerpo, como el del alma. «Mens videat, mens audiat». Erasm. Es de este propósito el adfabulatio de la fábula segunda de Esopo, de la zorra, y el pardo, que dice: «Pulchritudinem animi antecellere pulchritudinem corporis».
Fuente: Alonso Sánchez de la Ballesta, Dictionario de vocablos castellanos aplicados a la propriedad latina (Salamanca, 1587), s. v. «La alma tenga barbas».,
Erasmo, 3412.,
Esopo, Vulpes et pardus (Perry 12), en la versión latina de Lorenzo Valla.,
Nota: La glosa inicial procede casi literalmente de Sánchez de la Ballesta, que escribe: «La alma tenga barbas. Fue manera de dezir de vn cuerdo eunucho significando que no se ha de procurar tanto el ornamento del cuerpo como el del alma». Caro añade el detalle «a quien daban en cara que no tenía barbas». El adagio de Erasmo es en realidad «Mens videt, mens audit», no «videat, audiat»; esta última lectura se mantiene en 1675 y 1792 y conviene conservarla como variante de Caro. La adfabulatio procede de la versión latina de Lorenzo Valla de la fábula esópica de la zorra y el leopardo, donde se lee «pulchritudinem animi antecellere pulchritudini corporis»; Caro transmite «pulchritudinem corporis», también en ambas ediciones.
13. El almohada es buen consejero
Mod. La almohada es buena consejera
Otro: Échate en tu cama, y piensa lo de tu casa. Otro: Dormiréis sobre ello, y tomaréis consejo. Otro: Consúltalo con tu almohada. «In nocte consilium». Erasm. vel «Super hac re indormiam». Vulg.
Sinónimo(s): Échate en tu cama, y piensa lo de tu casa, Dormiréis sobre ello, y tomaréis consejo
Fuente: Erasmo, 1143; cfr. Zenobio Parisino, 3, 97.,
Diogeniano, 2, 46.,
Homero, Ilíada, 9, 618-619.,
Nota: Ambas fórmulas proceden de Erasmo 1143. «Super hac re indormiam» no es una autoridad antigua independiente: Erasmo la presenta como expresión corriente de sus contemporáneos («vulgo dicitur ab idiotis nostratibus»), de donde procede el «Vulg.» de Caro. En otro adagio, Erasmo relaciona «In nocte consilium» con Homero, donde Aquiles propone deliberar al amanecer después de haber dormido.
14. El amigo en tiempo de necesidad se conoce
«Amicus certus in re incerta cernitur». Cicer. «De Amicit». Véase: Échate a enfermar, etc. Y: En el peligro, etc.
Fuente: Erasmo, 3405.,
Cicerón, Laelius de amicitia, 17, 64 (Ennio, Scaenica, fr. inc. 351 Jocelyn).,
Nota: «Amicus certus in re incerta cernitur» es un verso de Ennio transmitido por Cicerón. La mediación de Erasmo 3405 es muy probable: reproduce exactamente la sentencia, señala su procedencia enniana a través del Laelius y la explica como prueba de la fidelidad del amigo en la adversidad. Las remisiones enlazan con el mismo núcleo: «Échate a enfermar...» ofrece Frater in angustiis comprobatur (Prov 17, 17) y Periculum probat amicum; «En el peligro se conoce el amigo» desarrolla ampliamente el grupo y vuelve a citar la sentencia enniana.
15. El amigo es espejo del hombre
Otro: No hay mejor espejo, que el amigo viejo. «Bonus est affatus amici admonitoris». Homer. vel «Amicorum est admonere mutuum». Erasm.
Sinónimo(s): No hay mejor espejo, que el amigo viejo
Fuente: Erasmo, 2752,
Homero, Ilíada 11, 793.,
Nota: Homero depende directamente de Erasmo. La edición de 1675 lee correctamente «affatus»; 1792 introduce en el cuerpo del texto la errata «affectus», aunque conserva «affatus» en el índice latino. Se edita, por tanto, «affatus», conforme a 1675, al índice de 1792 y al texto de Erasmo.
16. El amor al escaso hace franco
«Cupidinum crumena porri folio vincta est». Plutarch. Dícese del que llevado del amor hace grandes gastos, y se muestra muy liberal con la persona a quien ama, aunque sea corto y escaso. Dice el adagio, que la bolsa de los amantes está atada con la hoja del puerro, o porque se quiebra fácilmente esta hoja, y así se desatará presto la bolsa, o por la virtud que tiene en sí el puerro de mover, y desatar el vientre, la cual virtud quiere el adagio que tenga en la bolsa.
Fuente: Erasmo, 192,
Plutarco, Quaestiones convivales 1, 5, 1 (Mor. 622D); cfr.
Suda π 2228 y Diogeniano 3, 66,
Nota: La concordancia procede de Erasmo, «Cupidinum crumena porri folio vincta est», que transmite la paremia griega πράσου φύλλῳ τὸ τῶν ἐρώντων δέδεται βαλλάντιον, documentada por Plutarco y por la tradición paremiográfica griega en Suda y Diogeniano. Plutarco cita la expresión como dicho jocoso ya existente, no como sentencia propia. La mediación erasmiana es segura: de Erasmo proceden tanto la explicación de que el amor hace pródigo al hombre parco —cfr. también Plutarco, Amatorius 17 (Mor. 762B-C)— como las dos interpretaciones de la imagen de la hoja de puerro, por su fragilidad o por las propiedades evacuantes que le atribuía la medicina antigua. Caro resume casi literalmente la glosa erasmiana y simplifica la referencia a Dioscórides, De materia medica, libro II.
17. El amor desasna las gentes
«Musicam docet amor». Erasm. Significa este adagio, que el amor hace a los hombres diligentes, industriosos, y les enseña muchas habilidades, vel «Ingenii est experientis amor». Ovid. Amorum, lib. I. eleg. 9. vel «Qui vult non fieri, desidiosus amet». Ídem ibídem.
Fuente: Erasmo, 3415.,
Plutarco, Quaestiones convivales 1, 5 (Mor. 622C-D).,
Eurípides, Estenebea, fr. 663 Kannicht.,
Ovidio, Amores 1, 9, 31-32 y 45-46.,
Nota: En este caso los ejemplos de Ovidio son añadidos por Caro y no dependen de Erasmo. Transmite «Qui vult non fieri desidiosus amet», frente al texto ovidiano «Qui nolet fieri desidiosus, amet»; conservamos la lectura de Caro como posible reformulación o lectura dependiente de una fuente intermedia. La edición de 1792 lee erróneamente «experimentis» en lugar de «experientis».
18. El amor todo lo vence
«Omnia vincit amor». Virgil. Eclog. 10. Dice Ovidio de Deyaneira a Hercules:
«Quem non mille feræ, quem non Steneleius hostis,
Non potuit Juno vincere, vincit amor».
Fuente: Virgilio, Bucólicas 10, 69.,
Ovidio, Heroidas 9, 25–26.,
Nota: La concordancia «Omnia vincit amor» reproduce la primera parte de Virgilio, Bucólicas 10, 69: «Omnia vincit Amor: et nos cedamus Amori», con la que Galo reconoce el poder irresistible del amor. El dístico siguiente procede de Ovidio, Heroidas 9, 25–26, carta de Deyanira a Hércules, y desarrolla la misma idea mediante la oposición entre la invencibilidad del héroe ante sus adversarios y su sometimiento a Amor. El «Stheneleius hostis» es Euristeo, hijo de Esténelo. En el primer verso, 1792 introduce «quæ non» por «quem non», lectura correcta conservada en 1675; en el segundo, sustituye «vicit» de 1675 por «vincit», de acuerdo con el texto ovidiano. Las grafías «Steneleius» (1675) y «Stenelejus» (1792) corresponden a «Stheneleius».
19. El amor, y la fe, en las obras se ve
«Probatio dilectionis exhibitio est operis». D. Greogor. Véase: Obras son, etc.
Fuente: Gregorio Magno, Homiliae in Evangelia, libro II, homilía 30, § 1,
Nota: La sentencia procede de Gregorio Magno, Homiliae in Evangelia, II, 30, 1: «Probatio ergo dilectionis, exhibitio est operis», con omisión de la partícula ilativa ergo. En su contexto, el cumplimiento de los mandamientos constituye la prueba del amor a Dios; Caro emplea esta formulación como concordancia del refrán sobre la manifestación del amor y de la fe mediante las obras. La remisión conduce a «Obras son amores, que no buenas razones», donde se repite la cita con la indicación «D. Gregor. in Homil.» y se amplían las concordancias sobre la oposición entre palabras y hechos. La misma sentencia figura asimismo en «Si bien me quieres Juan, tus obras me lo dirán». La atribución «D. Greogor.» de 1792 es errata por «D. Gregor.», lectura correcta de 1675.
20. El buen amigo es otro yo
«Alter ego est verus multumque probatus amicus». Verinus, vel «Amicitia æqualitas, amicus alter ipse». Pythagor.
Fuente: Michele Verino, De puerorum moribus disticha.,
Erasmo, 2.,
Nota: Caro toma de Verino el primer verso del dístico «Alter ego est verus multumque probatus amicus / Quo debet nobis charius esse nihil». La segunda concordancia reproduce el lema de Erasmo 2, «Amicitia aequalitas. Amicus alter ipse». La atribución «Pythagor.» procede probablemente del propio Erasmo, que presenta estas formulaciones como tradicionalmente atribuidas a Pitágoras. Erasmo documenta asimismo «amicus alter ego» en la tradición aristotélica.
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